Este proyecto explora la aplicación estratégica del sistema de color de Pantone en marcas globales reconocidas, analizando cómo el color se convierte en un activo fundamental de identidad. A través de una investigación visual y conceptual, se seleccionaron marcas icónicas y se reinterpretaron bajo códigos cromáticos específicos, demostrando cómo una correcta elección de tonalidades puede reforzar el posicionamiento, la recordación y la personalidad de marca.




Como objetivo final, este proyecto busca demostrar que el color no es un elemento decorativo, sino un lenguaje estratégico capaz de definir identidad, generar conexión emocional y construir posicionamiento sólido en la mente del consumidor. A través de la aplicación precisa del sistema de Pantone en marcas icónicas, se reafirma que una decisión cromática coherente puede convertirse en uno de los activos más poderosos y reconocibles de una marca.
El cierre de esta propuesta plantea una invitación a repensar el color como eje central del branding: una herramienta que, cuando se gestiona con intención y consistencia, trasciende lo visual para transformarse en experiencia, memoria y diferenciación duradera.

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